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Casa del Administrador

Al comenzar la colonización judía, la Jewish Colonization Association designó un representante que cumplía las tareas de administrador general, y esta es la casa que ocupaba (con algunas modificaciones posteriores). En la colonia, esta vivienda y el templo fueron las primeras construcciones en ladrillos ya que los colonos vivían en ranchos de adobe con techos de paja.
La función del administrador era la de controlar el comportamiento de los colonos; recibía las observaciones que luego elevaba en un informe a la J. C. A. . Cumplía el rol de intermediario entre el colono y la empresa; cobraba la anualidad y permitía (al principio) el retraso de este pago si el colono había sufrido alguna plaga o inclemencia climática que no le permitiera cumplir con ese pago, pero al fin cumplía con los objetivos de la Empresa. Ante el incumplimiento era el encargado de los desalojos. Controlaba con recorridas la colonia y tenía a su cargo otros sub-administradores que le brindaban informes de las sub-colonias más distantes.


Inicio
Primer Sinagoga.
Fue levantada en 1893 (Sonnenfeld), siendo, junto con la casa del administrador de la colonia, una de las primeras construcciones firmes, de ladrillos, barro y techo a dos aguas. El templo era un gran salón con una pared divisoria que separaba el sector de los hombres del de las mujeres, hasta que hacia 1960, en razón de ser muy pocos los concurrentes, se decidió compartir juntos el espacio. Poco tiempo después, las puertas del shil (templo) se cerraron y los objetos de valor se trasladaron al museo de Villa Domínguez: el Arón Hakodesh de 1902, los dos candelabros traídos de Rusia y el lavamanos que se hallaba en la entrada, quedando el interior sin objetos. En diciembre de 2000 se reciclaron la fachada y la estructura, volviendo a lucir blanqueada, con columnas renovadas y la estrella de David al frente.
Villa Domínguez
Carmel
Ingeniero Sajaroff






Villa Clara
Villaguay
Basavilbaso
Cementerio.
El cementerio de Sonnenfeld fue bautizado “La Recoleta de la Colonia Clara” porque muchas de las personalidades más relevantes de la zona están enterradas allí: el Dr Noé Yarcho, el médico milagroso; Miguel Sajaroff y Miguel Kipen, líderes del cooperativismo; León Sidi, destacado funcionario administrativo de la J.C.A.; Benito Bendersky, el literato de las colonias judías, son algunos de ellos. También se pueden observar las lápidas de varios familiares de la célebre periodista Blackie. Una de las tumbas más antiguas es colectiva, de 1894, el trágico año en el que se desató una epidemia de tifus arrastrada por los inmigrantes del vapor “Orione”. Entre la cincuentena de víctimas allí enterradas estaba Isabel, la hija recién nacida del doctor Yarcho, que había convertido en sala de hospital a su propia casa. Un extenso texto en hebreo, impreso sobre esta tumba comunitaria, deja constancia de la desgracia.